La inmortalidad radica en el trabajo, no en el alma. El alma como entidad individual cesa, pero queda el trabajo que haces, los sentimientos que te animan y los pensamientos que te guían , en ellos vivimos siempre, cuando nos detenemos ante una foto intuimos la presencia del artista y sus ideas. y se dice que el autor vive en su obra, yo en la mía os pretendo transmitir la sonrisa de mi alma...